miércoles, 10 de agosto de 2016

Cómo detener al tiempo en su carrera?


La espera. Década de 1980. Grabado en linóleo.

Cómo detener al tiempo en su carrera?
Y cómo poder sin él alcanzar la llegada?

Cómo perdonar tanta crueldad que hubo?
Y cómo, cuando se pedía piedad no hubo?

Porqué temer el bramar de la tormenta?
Si sereno al justo el morir no impacienta.

Para qué acumular y llenar la despensa?
Si frugal bien se goza y también se piensa.

Cómo almacenar el placer derramado?
Y cómo extirparle el tedio a lo amado?

Qué sentirá el gran árbol para abrir sus flores?
Qué intención tendrá el agua del mar agitado?
Qué voluntad tendrá el viento que la mueve?
Qué deseo tendrá la nube para dejarse llevar?
Y qué sabrán del mundo las aves migradoras?

Cómo detener al tiempo en su carrera?
Y cómo poder sin él alcanzar la llegada?

Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

miércoles, 13 de abril de 2016

Voy a la Muerte con un metro decimal.


“La Muerte”. Grabado en linóleo.
Ilustración para Horacio Quiroga. El zorro rojo.
Voy a la Muerte con un metro decimal
voy a medirla sin permiso ni autorizar
para medirle entero el vértigo cenital
para saber adónde estar y ya quedar.
Ella una sola dimensión puede tener
es la Muerte intemporal si la Nada es
el tiempo es la dimensión natal del ser.
No tiene altura como tampoco anchura,
ni tiene el ancho de un cósmico costillar
ni tampoco el alto del gigante primordial.
Sólo una línea larga sin tiempo para estar
la que por eso nunca más se podrá dejar
porque para dejar, tiempo hay que tener.
Al ya no haber ningún escape sentimental
sólo se Es en la forma fija y en la recta final.
Pero sin Tiempo, nada durará la eternidad
y la Nada en el Ser se volverá a entretener.
Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

martes, 29 de marzo de 2016

La belleza no alcanza.


El puente ferroviario sobre el arroyo de la Cruz. Capilla del Señor. Lápiz sobre hoja escolar.
La Belleza no alcanza,
no alcanza para todos.
La Belleza no alcanza
y a veces desaparece,
se va sin tener motivo.
Todos la quieren para sí
cada vez se desea más,
y la que está se apaga.
La Belleza no alcanza
hay que multiplicarla
por el deseo y restarle
la mórbida melancolía,
sumarle la sensualidad
y dividirla para todos.
En ese momento lo feo
será fascinante por raro
por escaso y diferenciado.
Y la Belleza será ordinaria
vulgar, abundante y fea.

Dibujo y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

sábado, 5 de marzo de 2016

Poema del haber sabido.

"Champoo" Grabado sobre plástico de alto impacto.
Poema del haber sabido.
Si hubiera sabido
el origen de tus pisadas,
el dolor exacto de tus ojos,
las aguas en que nadabas
y tu cintura sexual sin fin.
Si hubiera sabido eso.
El sitio donde me amaste,
alfombra de nuestro placer,
y el momento donde ya no.
Si lo hubiera sabido todo.
No estaría hoy aquí, ni ayer
allá, ni nunca esperándote,
ni más allá. De pie mirándote.
Mirándote sin acople óptico,
sin nube protectora, sin nada
nada en beneficio de mí,
salvo lo nuestro olvidado
oculto y sucio bajo la cama.
Si hubiera sabido eso,
ya habría germinado
esta cosa muy mía,
el hablar diciendo,
y te lo habría dicho
y lo hubieras sabido
y estaríamos juntos,
sin tampoco saber
nada de lo demás,
traicionando al Yo.
A Él.
Que pretende más
de lo que da.
Mucho más.

bb

viernes, 26 de febrero de 2016

Flotando en la pelopincho.


“Artista haciendo la plancha”. Grabado realizado ante la afirmación del polifuncionario plurideológico Jorge Telerman, que decía que los artistas ganadores del Premio Municipal por concurso de antecedentes, exposición de obras artísticas, Jurado de Notables y leyes de la Democracia, “hacíamos la plancha”. Lo decía cuando era Jefe de gobierno de centro izquierda, ahora es funcionario de centro derecha y flota siempre de lo lindo.  Yo también lo hago pero en una pelopincho.
Flotando en la pelopincho
liviano sordo y volando
entre las ramas del árbol
que supera la medianera
celeste el infinito alegre
refresco hamacándome
en la limpia agua clorada
ojotas crema y manguera.
Flotando en la pelopincho
pienso en mis enemigos
y les digo que el perdón
es lento como el caracol
y limpia pero no olvida
o lo hace con lentitud.
Flotando en la pelopincho.
Pienso en mis amigos
y me pregunto por qué
la vida diluye las virtudes
y los afanes compartidos.
Flotando en la pelopincho
a una calle de la autopista
debajo de la torre de cristal
la frescura compañera mía
el calor la canícula y el estío.
Burbuja presa del plástico vil.

Grabado y poema: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 11 de febrero de 2016

El gas del desorden

Grabado en linóleo. Medidas: 18 cm x 32 cm.
El gas del desorden
crea nubes que vagan
y vagan hasta hartarse.
Y solas crean el orden
que nos llueve llenando
los cántaros formales
que contienen su brío.
El orden es caos destilado
en las nubes del desorden.
Llovido, colado y bebido.
El cántaro su norma, la ley.
Su forma debe ser diestra
y elástica la estética de uso.
Para bien hacer circular
el orden entre los vasos.
Y volverse gas otra vez
para volver a la nube.
Lugar indeterminado.
Casualidad de forma
ordenando el Mundo.
Poema y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.

domingo, 24 de enero de 2016

Pastoral del Pereyra Iraola. Teorema simbólico.


“Pastoral del Pereyra Iraola”
Teorema simbólico.
La moto en el matorral
La ropa como en ropero.
Todo prolijo y perfecto.
Parque del gozar alado
gozar al claro cortado
y sobre pasto público.
Un enmascarado mata
al lagarto ponzoñoso
que morderá al amante
al querer calzar su pie.
Mientras otro celador
se roba la ropa interior
que la apasionada deja
sin orden en el pasto.
Es el gas del desorden.
Hay un pájaro curioso
con pescado en el pico.
Raro el pescar pastoral.
Pájaro pastor del arroyo
o del lejano río o robado
en el mercado del abasto.
Rara la sombra del amor
parece rana parece mala.
Pero es momento eterno
placer inflado de misterio.
Pastoral por la vía saturnal.
Saturnalia del Pereyra Iraola.
Poema y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya
Medidas del grabado: 30 cm x 40 cm. 2016.
El Parque Pereyra Iraola es un gran parque natural ubicado en las cercanías de la ciudad de La Plata. Fue la estancia de una familia de ganaderos y Perón la expropió para librarla al disfrute público. Dentro del predio original se levantó la República de los Niños. La misma, vista desde mi edad, parece una parodia cruel de lo que vivirán los infantes republicanos.