martes, 24 de diciembre de 2013

El ejercicio del Prólogo, del Monólogo y del Epílogo.


Serie de los detalles a tener en cuenta.
La serie está compuesta por detalles, personajes secundarios, objetos pequeños, situaciones insospechadas que ocurren en los segundos y terceros planos de los grabados del Autor. Donde se reúnen todo tipo de disparates en desconcierto que causan asombro y preocupación. Estos grabados dentro de los grabados, ya estudiados otrora, al punto de que hay personajes que “trabajan” cual actores en diversos grabados. Serán las ilustraciones, mejor dicho los grabados que acompañarán, dado que no serán ilustraciones literales, a los textos en un libro que se podrá bajar on- line y que se llamará “Poemas y textos iluminados por grabados inoportunos”.
Grabado en linóleo capturado en una composición mayor y retocado digitalmente. Bb.

El ejercicio del Prólogo, del Monólogo y del Epílogo.
El ejercicio del Prólogo, del Monólogo y del Epílogo,
exige la acción del Nervio, de la Pasión y del Verbo.
El Nervio llama a la Voluntad y a la Fuerza.
La Pasión convoca al Amor y a la Locura.
El Verbo es la Verdad muy bien dicha
pero distraído nos recita la Mentira.
La Locura y la Voluntad odian al Amor
que cree en el Verbo cuando nos recita.
La Voluntad es sólo de quién la profesa,
la Fuerza es dura con el no profesante
y la Locura llama Mentira a la Verdad.
De cualquier modo, son ellos los que acometen
con propiedad, estilo y dominio de las paradojas,
el ejercicio del Prólogo, del Monólogo y del Epílogo.
En lo que toca al diálogo verdadero,
son tantos los atributos convocados
y tantos aspirantes simulando tenerlos
que su ejercicio ya no se practica más.

Grabado y verso: A. Benavidez Bedoya
www.poemasamanoalzada.blogspot.com

sábado, 21 de diciembre de 2013

Poema al 32.


Detalle de un dibujo, donde aparece, como en otros grabados incluso, el viejo Smith & Wesson calibre 32.
Poema al 32.

En la década del 30
creo era el año 37
una mañana a las 6
ya cumplidos los 33
y con un calibre 32
caí abierto a puñal.

Fue de amanecida
lío de cama ajena.
Al pasar el viejo tilo
vi al ñato, su marido
no estaba viajado,
esperaba en sigilo.
Entró de abajo feo.
Varias cosas cortó.
Mientras yo caía,
supe que moriría.

Empuñé el frío 32
calzado en el cinto
y lo calenté tirando
al ñato del puñal.
Doblado en 2
cayendo al piso
ya casi muerto,
le emboqué 3
y sólo le fallé 1
al casi ya no ver.

Lo maté con el 32
al que no me dejó,
ni llegar a mis 34,
ni volver en el 12,
a mi barrio del 11
para jugarle al 48,
bautizado en la tabla:
“el muerto que habla”.

Caí, lo maté y morí
a puñal y calibre 32
una mañana a las 6,
creo era el año 37.
En la década del 30.

Con la bala que fallé
muerto y sin querer,
cuando llegaba, maté
al motivo, a la mujer.
La que amé y amanecí
y su tilo ensangrenté.
¿Quién tendrá mi 32?
Tengo un viejo revólver Smith & Wesson calibre 32 largo de la década del 30, que mi abuelo, Alfredo Lucio Benavidez, el “Tuerto” Benavidez, de la mesa chica del “Peludo” Yrigoyen y por eso luego presidiario en la Cárcel del Fin del Mundo, recibió de mi otro abuelo el Coronel Secundino Bedoya para que lo escondiera. El arma tenía un muerto encima, alguien poderoso y el que lo había matado, era cercano a mi abuelo Secundino y temían que pudieran registrarle la casa. Pasados 50 años mi padre me lo regaló, agregando que le parecía que había sido un lío de polleras o de cama ajena, con oficiales de caballería a los tiros. Yo lo dibujé y grabé muchas veces y hoy le dedico este Poema al 32, cambiando por supuesto las circunstancias.
Sería bueno denunciar a los abuelos por encubridores, sería bueno tenerlos vivos en la cárcel y no muertos quién sabe dónde.
Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.
www.poemasamanoalzada.blogspot.com

martes, 17 de diciembre de 2013

Versos masculinos, elementales, de a cinco y bien rimados.


¡ Qué mujer fatal ¡
Mira, seduce y mata
con ese amor letal,
que nos mató al tata
y a mengano de tal.

¡ Qué mujer más bella ¡
Aún más que Madre.
A las lindas atropella,
enamora al compadre
y es Diosa en Pompeya.

¡ Qué mujer más sensual ¡
Su carne es imagen y es aroma.
Los hombres empuñan el metal
por gozar, y en cualquier idioma
las otras le gritan su odio carnal.

¡ Qué mujer más loca ¡
Enamorarse de ella,
es tarea que provoca
el apego a la botella
y a una vida barroca.

¡ Qué mujer más dulce ¡
Su ser, afecto derrama,
y abrillanta lo agridulce.
Al amarla bajo la retama
dulce en la sombra luce.

¡ Qué mujer más inteligente ¡
Cada día rinde algún examen.
Sí, tal cual digo, diariamente
pone lo suyo a un Dictamen
y es una adicta al Excelente.

¡ Qué mujer más fiestera ¡
Del mimo, del fumo y el alcohol.
A dos finados de tierra cubriera
y ni ellos ni ella ven nunca el sol.
Ella es de la Parca, la compañera.

¡ Qué mujer más iracunda ¡
La más pequeña falta de amor
le desata su furia tremebunda
y a la roja ira, le sigue el rencor.
Sola queda. El tonto no abunda.

Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.
www.poemasamanoalzada.blogspot.com

sábado, 14 de diciembre de 2013

Clavé tu huella.


Clavé tu huella.

Las huellas de las ruedas
ya secas en la banquina
ríen el apuro que llevabas.
La curva honda en el barro
al tomar la ruta a tu amor.
Esa fea ruta que te tragó
al irte en mi propio auto,
con tu sueldo sin gastar,
y hasta el perro que te parió.

Con mi cuchillo más asesino
clavé la huella de una rueda
y vos y tu vil amor volcaron.
De ustedes, no sé qué pasó.
El perro volvió quebrado,
pero al andar en tres patas
sin protestar se acostumbró.

Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Poema al espiral


Poema al espiral

Espiral nocturno.
Fuma que te fuma.
Madera de palo santo.
Danos tu blanda ceniza.
Danos aroma a incienso,
nuestro olor de niños.
Odia el mosquito
tu olor silvestre.
Brasa compañera.
Punto rojo diablo,
de diablo tuerto.
Espiral nocturno.
Fuma que te fuma.
Humo navegante.
Sueño profundo.
Sábanas blancas.
Calor zumbador.
Espiral nocturno.
Fuma que te fuma.
Camino al centro
hasta tu ombligo.
Y es en el alba luz
que la brasa roja
ya gris y muerta
deja olvidado
tu dibujo final.
Espiral nocturno.
Fuma que te fuma.
Foto y verso: A. Benavidez Bedoya

domingo, 1 de diciembre de 2013

Poema salvador.


Grabado en linóleo
Título: La Soberana.
Medidas: 1 metro x 50 cm.

Poema salvador.
No te salvará ser bella
ni ser feo ni ser de raza.
No te salvará tampoco
ser el hijo del intendente
ni de un padre indigente.
No te salvará el coraje,
la razón, ni la mentira.
Nada bueno te salvará
y no lo hará nada malo.
No te salvará ser rey
ni mugroso ovejero ni
ladrón parlamentario
ni siquiera dinosaurio.
Seas lo que seas o deseas
nada te salvará, salvo,
ya cerca del justo final
lo que salvarte podrá,
lo hará al Vos, no serlo.
O por piedad te salvará
al Vos serlo, sin saberlo.

Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Tomemos en cuenta a todos.


Matrimonio. Grabado en linóleo. 60 cm x 80 cm. Tiraje de 30 estampas.
Matrimonio. Escultura original para fundir en bronce. 30 cm de altura x 40 cm de largo. El tiraje habitual en fundición son seis ejemplares.

Tomemos en cuenta a todos.
Desde el esposo con ganas a su bella encinta.
Desde el asesor letrado al criminal confeso.
Desde el candidato al confinado o desterrado.
Desde el intelectual rebelde al sultán peludo.
Tomemos en cuenta a todos.
Desde el militar erecto a la mucama brillante.
Desde el artista ebrio a la puta de tu hermana.
Desde la feminista encabritada al tenor sordo.
Tomemos en cuenta a todos.
Desde el obrero calificado al preso de por vida.
Desde la mujer disoluta al imbécil de tu padre.
Desde el Ministro fanfarrón al políglota glotón.
Tomemos en cuenta a todos.
Desde la novia maquillada al patrón sin amor.
Desde el aviador caído a la arpía de tu madre.
Desde el cura sanador al judío del sombrero.
Tomemos en cuenta a todos.
Desde el indio al negro al oriental y al de Boca.
Desde tu hermano sepia hasta mi tío albino.
Desde la amante del comisario al Papa pío.

Tomemos en cuenta a todos.
Absolutamente a todos los que fueron o aún son,
para organizar las largas filas y en calma esperar,
la pronta llegada de los Tres Jinetes del Apocalipsis.

Grabado, escultura y verso: Alfredo Benavidez Bedoya