jueves, 16 de enero de 2014

Utopía marinera.


Grabado en linóleo en dos tacos superpuestos. Medidas: 30 cm x 23 cm.

Utopía marinera.
Quién sobre un barco de madera y en altamar.
Toca la vela rústica de tanto el viento arañar.
Toca la rueda del timón ya cansada de girar.
Toca los ahumados faroles al tanto alumbrar.
Toca la quilla afilada por tanto la mar cortar.
Sabe que el mundo es una promesa para honrar.
Sabe que la vida es un privilegio para disfrutar.

Nota: Para los antiguos Chinos el Color Verde era el esperma del Dragón derramado sobre el Mundo. Y agrego yo, el mar azul colibrí se vuelve verde al penetrarlo el amarillo del sol.
Verso y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.

lunes, 13 de enero de 2014

Versos para un pescador dormido.


Grabado realizado para un libro nunca publicado.
Grabado en linóleo.
Medidas: 30 cm. x 23 cm.

Versos para un pescador dormido.

Es la pereza un viejo pescador
coronado por un cardumen
mientras en su bote dormía.

Al dormido al oído yo le digo:
El arte es destreza y candor
y los que al oficio se sumen
oficiarán ya viejos todavía.
La pena es una gran manta
que abriga la melancolía.
La risa es nuestro cristal roto
derramando gozo y alegría.
El miedo es un viejo zapato
que si se lo calza una arpía
nos pateará hasta la sangría.
La pasión es una dorada uva
en el racimo azul de la utopía.

Así como, perezoso el pescador
que deja este mundo dormido
se sueña en su bote coronado
de peces que su aldea comería.
Así también creo que al zapato
de la utopía, si brilla el candor,
no lo calzará nunca esa arpía.

Versos y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.
www.poemasamanoalzada.blogspot.com

viernes, 10 de enero de 2014

Versos adúlteros y otros versos medicinales


Grabado en linóleo. Medidas: 30 cm x 21 cm.
Ilustración para “El hermafrodita” de Daniel Grandbois. EEUU.
Hay otros grabados que muestran estas cabezas vueltas manos.

Versos de sobremesa.
Versos adúlteros.
No me des detalles que me atraganto.
Bueno, yo no creo que sea para tanto.
Más aún, desde hoy viviré en el llanto.
Te repito que ya de todo estás al tanto.
Cuando me tocó a mí fuiste vos,
decir tu secreto me cortó en dos
y casi me atraganto y digo adiós.
Mano a mano ya hemos quedado.
Agradecido pero quedo que no quepo
en el cubo que ocupo que será mi cepo.
Del contar secretos por ayudar discrepo
quedo tan loco que a la luna me trepo.

Versos medicinales.
¡Ay, esos virus y esas bacterias¡
¡Ay, esos organismos vivientes¡
Gérmenes nadadores de arterias
que dictaminan como te sientes
y el estudiarlos son mil materias.
Que llevados a la escala humana
serían seres de formas bestiales
que nos comerían a la semana
lanzando unos gases celestiales.
¡Ay, esos virus y esas bacterias¡
¡Ay, esos organismos vivientes¡
Que los padecen todas las gentes
y tienen la culpa de sus miserias.

Versos y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.
www.poemasamanoalzada.blogspot.com

miércoles, 8 de enero de 2014

Variaciones sobre el fútbol.


Variaciones sobre el fútbol.
Sobre el fútbol y otros deportes afines cabe destacar que el campo futbolístico o como se le llame, es una verde pradera de geometría invariable, tan invariable como las reglas del juego. Las variaciones que producen los resultados son pequeñas variaciones que logran escapar a las infinitas y expresas regulaciones. En un caso las regulaciones son de tipo geométrico (la cancha). Y en otro caso de tipo ideológico (el reglamento). Estos juegos de márgenes de acción muy acotado se juegan de antaño y son metáfora de dos cosas: de la vida y de la guerra.
De la vida porque nada es más parecido a la vida que un período corto de tiempo con algún descanso en el medio para seguir buscando afanosamente la pequeña variación en el juego que nos permita sobrevivir, aunque sea empatando. Nada más parecido a la vida que poner todo lo bueno y lo poco malo que permite el reglamento para alimentar a la familia, el proveedor que alimenta a esa gran familia que nos grita desde la tribuna o nos ve por la tele. Destreza, esfuerzos, errores, accidentes, picardías y conocimiento del campo geométrico, serán luego del acto evaluados infinitamente. Como se hace en la vida para saber, al reflexionar, por qué estamos como estamos. Sea bien o sea mal. Como en la vida, las reglas y el campo se respetan a rajatabla y ahí está el Estado para controlar. El árbitro del campo futbolístico, el referee, es el Estado. El que castiga, corta el juego, expulsa, amonesta, dictamina los goles y los errores, autoriza cambios, inicia y termina el partido. Es el inapelable del Estado el que regula la guerra geométricamente metaforizada entre dos facciones, de otras tantas existentes en la sociedad. Una guerra metaforizada en un juego de destreza física.
El concepto de guerra es un concepto muy discutido, dado que un gobernante o un cuerpo colegiado pueden declarar la guerra en cualquier momento sin provocación alguna , sino solamente por intereses facciosos. Además se habla de guerra convencional, no convencional, guerra de guerrillas, guerra sucia, guerra popular prolongada, guerra civil, guerra religiosa, guerra imperialista, guerra atómica, antiimperialista, en fin, hay tantas guerras como interesados en bautizarlas. Lo que para mí es innegable es que la guerra siempre existe, siempre está presente en el ser humano como conducta básica, hasta en el grupo más pequeño, de clausura, de meditación, de solidaridad, en todos existe la guerra entre algunos de sus miembros, una pequeñísima guerra, pero una guerra al fin. El derramamiento de sangre es un momento de alto tono dramático, cuando se produce por primera vez pero se vulgariza rápidamente según avanza la guerra.
La guerra es connatural al ser humano dado que nuestra base de conducta es animal, siendo a través del tiempo controlada por la cultura, la religión, la ideología, o sea, el Reglamento. Nuestra base es autoritaria, homicida, caníbal, recolectora y depredadora. La cultura nos marcó la cancha. Con las instituciones, herramientas sociales, la cultura nos creó una geometría rígida donde movernos evitando esa base autoritaria, caníbal, homicida y depredadora. Un contrato social de supervivencia, hasta que se pueda porque el planeta no da más y la explosión demográfica está vinculada con el fin del canibalismo. La construcción de ese tabú es un momento importantísimo en la cultura, pero es eso: una construcción, sólo eso. El canibalismo se expresa de todas formas en muchas maneras de relación y es soporte de todo tipo de prácticas explotadoras y esclavistas. Los vampiros son herederos líquidos de los caníbales.
El autoritarismo sigue presente en el Estado por nosotros creado, que es quién controla el funcionamiento de las instituciones, verdaderas estructuras simbólicas de cumplimiento estricto bajo pena de castigo, encierro, destierro o muerte en algunos casos. Esas instituciones son el campo futbolístico en que se desarrollan nuestras vidas, nuestra geometría invariable salvo revolución, y el tiempo de juego es el que tenemos más o menos adjudicado como seres vivientes y el entretiempo serían todos los domingos, feriados y vacaciones de nuestra vida.
Todos los juegos desde el ajedrez al fútbol, son juegos de guerra si hay contrincantes y el fútbol lo es por excelencia. Los juegos sin oponentes son los juegos de azar, donde el jugador juega solo contra una entidad quimérica: el azar. En el fútbol los contrincantes con oponentes, enemigos, objeto de insulto y burla y cuando el sistema metafórico no puede esconder la violencia implícita en el fútbol o no puede resolverla en el campo futbolístico, la violencia sale de la cancha y se encarna en la Barra Brava. La guerra metaforizada por el juego pasa a ser una guerra de baja intensidad entre bandas de soldados barra bravas. Estas barras tiene frecuentemente relaciones con la política pues la política es también la guerra por otros medios. Los dos partidos de Bizancio, el Verde y el Azul, correspondientes a los Juegos de las carreras de cuadrigas, siempre estuvieron implicados en los momentos tormentosos del Imperio Bizantino, llegando a sitiar el Palacio imperial de Justiniano y a saquear Constantinopla, hasta que el General Belisario los detuvo.
Hoy los barras bravas son la infantería de quién los financie, además, las hinchadas organizadas han entrado como aliados de los narcos en la guerra contra las drogas. En el sistema imperial romano con la violencia explícita de su Coliseo, como en el griego en su atletismo como gimnasia y preparación para la lucha, o las justas medievales de caballeros señores de la guerra haciendo como que pelean para no pelear. Los duelos, los crímenes son actos de guerra. Los juegos como el fútbol o como los juegos electrónicos, incluso aquellos que en algunos casos preparan para la guerra, la reprimen mediante la autosatisfacción del simulacro. Al igual que el cine lo ha hecho siempre.
Texto y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.
El grabado pertenece a la Serie de los detalles a tener en cuenta.
La serie está compuesta por detalles, personajes secundarios, objetos pequeños, situaciones insospechadas que ocurren en los segundos y terceros planos de los grabados del Autor. Donde se reúnen todo tipo de disparates en desconcierto que causan asombro y preocupación. Estos grabados dentro de los grabados, ya estudiados otrora, al punto de que hay personajes que “trabajan” cual actores en diversos grabados. Serán las ilustraciones, mejor dicho los grabados que acompañarán, dado que no serán ilustraciones literales, a los textos en un libro que se podrá bajar on-line y que se llamará “Poemas y textos iluminados por grabados inoportunos”.
Grabado en linóleo capturado en una composición mayor y retocado digitalmente. BB.
www.poemasamanoalzada.blogspot.com

sábado, 4 de enero de 2014

Como el caimán.


A su modo.
Como el caimán
que de gula late.
Como mi pulmón
que tu aire lame.
Como el salmón
yendo al desove.
Como el infierno
de cal y adobe.
A su modo.
Como el ojo tierno
que al justo ve.
Como el invierno
aquel que te tuve.
Modo invernal
de ser con vos.
Como el gobierno
sustantivo venal.
Como el enfermo
sin fe ni cura.
Como lo moderno
que ya es tan viejo.
Como todo eso
y más complejo.
A su modo.
Como los panes
que los dividen
sin multiplicar.
Como la carne
que nos comemos.
Como el no morir
que no podemos.
Como la soledad
que merecemos.
Como todo eso.
A su modo.
Todo lo que saben
eso y mucho más.
Todo eso lo vivirá
el hijo hasta viejo.
Y al ser él a su modo,
un modo moderno,
seremos los demás,
sus precedentes,
vueltos antiguos
a nuestro modo.

Verso y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.
El grabado pertenece a la Serie de los detalles a tener en cuenta.
La serie está compuesta por detalles, personajes secundarios, objetos pequeños, situaciones insospechadas que ocurren en los segundos y terceros planos de los grabados del Autor. Donde se reúnen todo tipo de disparates en desconcierto que causan asombro y preocupación. Estos grabados dentro de los grabados, ya estudiados otrora, al punto de que hay personajes que “trabajan” cual actores en diversos grabados. Serán las ilustraciones, mejor dicho los grabados que acompañarán, dado que no serán ilustraciones literales, a los textos en un libro que se podrá bajar on-line y que se llamará “Poemas y textos iluminados por grabados inoportunos”.
Grabado en linóleo capturado en una composición mayor y retocado digitalmente. Bb.
Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.
www.poemasamanoalzada.blogspot.com

miércoles, 1 de enero de 2014

Por mil dólares americanos.


Por mil dólares americanos

Por mil dólares americanos
firmo versos a los marcianos.
Como los poetas cortesanos
que por dólares americanos
adjetivan como besamanos,
sus poemas grecorromanos
y a sus amos le dan los anos.

Por mil libras esterlinas.
Exalto lo que imaginas
condeno a las vaginas
y rememoro las ruinas.
Por mil libras esterlinas.

Por cinco mil pesos argentinos
sólo rimo a los versos libertinos.
Canto loas a esos presos ladinos
y exalto mis excesos vespertinos.
Por cinco mil pesos argentinos.

Pero por decir cómo salir ilesos
de esta patria quebrantahuesos
seamos justos, malos o traviesos,
por eso, yo cobro otros mil pesos.
bb
El grabado pertenece a la Serie de los detalles a tener en cuenta.
La serie está compuesta por detalles, personajes secundarios, objetos pequeños, situaciones insospechadas que ocurren en los segundos y terceros planos de los grabados del Autor. Donde se reúnen todo tipo de disparates en desconcierto que causan asombro y preocupación. Estos grabados dentro de los grabados, ya estudiados otrora, al punto de que hay personajes que “trabajan” cual actores en diversos grabados. Serán las ilustraciones, mejor dicho los grabados que acompañarán, dado que no serán ilustraciones literales, a los textos en un libro que se podrá bajar on- line y que se llamará “Poemas y textos iluminados por grabados inoportunos”.
Grabado en linóleo capturado en una composición mayor y retocado digitalmente. Bb.
Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.
www.poemasamanoalzada.blogspot.com

lunes, 30 de diciembre de 2013

Sapos imperiales comiendo a las clases sociales.


Título:
“Sapos imperiales comiendo a las clases sociales”
Grabado en linóleo
Medidas: 60 cmx 80 cm.

Sapos imperiales comiendo a las clases sociales
cuando bajan de su sueño en cubos especiales,
al momento del despertar en las alturas axiales.

Madres, obreros o militares
parieres, obrares o matares.
Curas o esas putas ejemplares.
Que sanen o hagan malabares
que sean o no nuestros pares.
A ricos borrachos en los bares
así como a todo el que amares.
A todos en cubos perfectos
los sapos imperiales comen
devorando nuestros afectos.
Nos comen y nuestro semen
no saldrá de los penes erectos
por más que todos blasfemen.

Todas las clases sociales
Sólo seremos una parte
De los sapos imperiales
Que sólo serán una parte
De los enanos mundiales
Que sólo serán una parte
De los gigantes astrales
Que sólo serán una parte
De la memoria y sus anales.
Las Clases sociales son solamente partes
de más partes que son solamente partes
de otras partes hasta el fin de los anales.

Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.
www.poemasamanoalzada.blogspot.com