sábado, 5 de marzo de 2016

Poema del haber sabido.

"Champoo" Grabado sobre plástico de alto impacto.
Poema del haber sabido.
Si hubiera sabido
el origen de tus pisadas,
el dolor exacto de tus ojos,
las aguas en que nadabas
y tu cintura sexual sin fin.
Si hubiera sabido eso.
El sitio donde me amaste,
alfombra de nuestro placer,
y el momento donde ya no.
Si lo hubiera sabido todo.
No estaría hoy aquí, ni ayer
allá, ni nunca esperándote,
ni más allá. De pie mirándote.
Mirándote sin acople óptico,
sin nube protectora, sin nada
nada en beneficio de mí,
salvo lo nuestro olvidado
oculto y sucio bajo la cama.
Si hubiera sabido eso,
ya habría germinado
esta cosa muy mía,
el hablar diciendo,
y te lo habría dicho
y lo hubieras sabido
y estaríamos juntos,
sin tampoco saber
nada de lo demás,
traicionando al Yo.
A Él.
Que pretende más
de lo que da.
Mucho más.

bb

viernes, 26 de febrero de 2016

Flotando en la pelopincho.


“Artista haciendo la plancha”. Grabado realizado ante la afirmación del polifuncionario plurideológico Jorge Telerman, que decía que los artistas ganadores del Premio Municipal por concurso de antecedentes, exposición de obras artísticas, Jurado de Notables y leyes de la Democracia, “hacíamos la plancha”. Lo decía cuando era Jefe de gobierno de centro izquierda, ahora es funcionario de centro derecha y flota siempre de lo lindo.  Yo también lo hago pero en una pelopincho.
Flotando en la pelopincho
liviano sordo y volando
entre las ramas del árbol
que supera la medianera
celeste el infinito alegre
refresco hamacándome
en la limpia agua clorada
ojotas crema y manguera.
Flotando en la pelopincho
pienso en mis enemigos
y les digo que el perdón
es lento como el caracol
y limpia pero no olvida
o lo hace con lentitud.
Flotando en la pelopincho.
Pienso en mis amigos
y me pregunto por qué
la vida diluye las virtudes
y los afanes compartidos.
Flotando en la pelopincho
a una calle de la autopista
debajo de la torre de cristal
la frescura compañera mía
el calor la canícula y el estío.
Burbuja presa del plástico vil.

Grabado y poema: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 11 de febrero de 2016

El gas del desorden

Grabado en linóleo. Medidas: 18 cm x 32 cm.
El gas del desorden
crea nubes que vagan
y vagan hasta hartarse.
Y solas crean el orden
que nos llueve llenando
los cántaros formales
que contienen su brío.
El orden es caos destilado
en las nubes del desorden.
Llovido, colado y bebido.
El cántaro su norma, la ley.
Su forma debe ser diestra
y elástica la estética de uso.
Para bien hacer circular
el orden entre los vasos.
Y volverse gas otra vez
para volver a la nube.
Lugar indeterminado.
Casualidad de forma
ordenando el Mundo.
Poema y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.

domingo, 24 de enero de 2016

Pastoral del Pereyra Iraola. Teorema simbólico.


“Pastoral del Pereyra Iraola”
Teorema simbólico.
La moto en el matorral
La ropa como en ropero.
Todo prolijo y perfecto.
Parque del gozar alado
gozar al claro cortado
y sobre pasto público.
Un enmascarado mata
al lagarto ponzoñoso
que morderá al amante
al querer calzar su pie.
Mientras otro celador
se roba la ropa interior
que la apasionada deja
sin orden en el pasto.
Es el gas del desorden.
Hay un pájaro curioso
con pescado en el pico.
Raro el pescar pastoral.
Pájaro pastor del arroyo
o del lejano río o robado
en el mercado del abasto.
Rara la sombra del amor
parece rana parece mala.
Pero es momento eterno
placer inflado de misterio.
Pastoral por la vía saturnal.
Saturnalia del Pereyra Iraola.
Poema y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya
Medidas del grabado: 30 cm x 40 cm. 2016.
El Parque Pereyra Iraola es un gran parque natural ubicado en las cercanías de la ciudad de La Plata. Fue la estancia de una familia de ganaderos y Perón la expropió para librarla al disfrute público. Dentro del predio original se levantó la República de los Niños. La misma, vista desde mi edad, parece una parodia cruel de lo que vivirán los infantes republicanos.

jueves, 21 de enero de 2016

A ese lugar de tus fluidos.


Grabado en linóleo. Medidas: 23 cm x 32 cm.
A ese lugar de tus fluidos.
Adonde mezclar los míos.
A los tuyos, en amoríos.
Nalgas planas a la pared.
Mi cuerpo cae sobre vos.
Tus pechos se te suben
en elipse oval ovalados.
Y se ablanda su pezón.
De noche y sin gemir.
Sin luz y en un rincón .
En el barrio en verano.
Mojados en sexo y calor.
Tus rodillas son tenazas.
Tu vestido ya un pliegue.
Y lo penetro bien invitado.
Y gozado y nada resistido.
Llevado y traído y llevado.
A ese mismo lugar elegido.
A ese lugar de tus fluidos.
Adonde mezclar los míos.
A los tuyos, en amoríos.
Poema y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.

viernes, 8 de enero de 2016

La noche del nunca más será de día.

Timor mortis  conturbat me. El temor a la muerte me perturba. Carpe diem, vivir el día a día.
La noche del nunca más será de día.
La hamaca parece moverse sola
el árbol la mece como enojado.
El viento eriza. La planta suspira.
El farol ilumina poco y la luz baila.
La tormenta muestra su cuerno,
su lamento, su ira, su poderío.
Aparece el agua en manada caída
y ya todo se agita y parece volar.
Las luces parpadean de susto
y los perros se enrollan debajo.
El trueno no nos pide permiso
y el rayo nos dibuja su roja señal.
La tormenta expulsa sus alaridos,
ruidos nuevos de bronco registro
que ninguna memoria recordará.
El aire loco corre bajo las puertas
y nos señala que ésta es la noche,
la noche del nunca más será de día.

Autor del grabado y del poema: Alfredo Benavidez Bedoya

martes, 24 de noviembre de 2015

Caminar por los bosques.





Pintura al óleo. Medidas: 25 cm x 30 cm. Acetato dibujado con fibra. Dibujo sobre papel calco. Grabado final en linóleo.
 “Caminar por los bosques”.
Caminar por los bosques
Los húmedos y antiguos
bosques, nidos del tiempo.
Vagar demorando el paso.
Quebrar pequeños ruidos.
Beber su aire ancho y frío.
Sentir su aliento en ráfaga.
Caminar por los bosques.
Atravesar sombras azules.
Bosque canasta nido vivo.
Pisar la memoria de ciclos
y ciclos de vagabundos
que caminaron por aquí. 
Caminar por los bosques.
Oír rozar las copas al mover
el bosque su proa al viento.
Y ya en su nuevo rumbo
los dedos del sol iluminan,
entre sombras desplazadas
todo secreto disimulado,
que el bosque esconde
en sus hojas tornasoladas,
de pura memoria formadas,
y en un hondo sueño caídas.
Al vagar uno sobre todas ellas
se  siente el rumor de la vida
que el bosque nos cuenta
de los vagabundos ya idos
caminando por los bosques.

Pintura, bocetos, poema y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.