jueves, 21 de enero de 2016

A ese lugar de tus fluidos.


Grabado en linóleo. Medidas: 23 cm x 32 cm.
A ese lugar de tus fluidos.
Adonde mezclar los míos.
A los tuyos, en amoríos.
Nalgas planas a la pared.
Mi cuerpo cae sobre vos.
Tus pechos se te suben
en elipse oval ovalados.
Y se ablanda su pezón.
De noche y sin gemir.
Sin luz y en un rincón .
En el barrio en verano.
Mojados en sexo y calor.
Tus rodillas son tenazas.
Tu vestido ya un pliegue.
Y lo penetro bien invitado.
Y gozado y nada resistido.
Llevado y traído y llevado.
A ese mismo lugar elegido.
A ese lugar de tus fluidos.
Adonde mezclar los míos.
A los tuyos, en amoríos.
Poema y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.

viernes, 8 de enero de 2016

La noche del nunca más será de día.

Timor mortis  conturbat me. El temor a la muerte me perturba. Carpe diem, vivir el día a día.
La noche del nunca más será de día.
La hamaca parece moverse sola
el árbol la mece como enojado.
El viento eriza. La planta suspira.
El farol ilumina poco y la luz baila.
La tormenta muestra su cuerno,
su lamento, su ira, su poderío.
Aparece el agua en manada caída
y ya todo se agita y parece volar.
Las luces parpadean de susto
y los perros se enrollan debajo.
El trueno no nos pide permiso
y el rayo nos dibuja su roja señal.
La tormenta expulsa sus alaridos,
ruidos nuevos de bronco registro
que ninguna memoria recordará.
El aire loco corre bajo las puertas
y nos señala que ésta es la noche,
la noche del nunca más será de día.

Autor del grabado y del poema: Alfredo Benavidez Bedoya

martes, 24 de noviembre de 2015

Caminar por los bosques.





Pintura al óleo. Medidas: 25 cm x 30 cm. Acetato dibujado con fibra. Dibujo sobre papel calco. Grabado final en linóleo.
 “Caminar por los bosques”.
Caminar por los bosques
Los húmedos y antiguos
bosques, nidos del tiempo.
Vagar demorando el paso.
Quebrar pequeños ruidos.
Beber su aire ancho y frío.
Sentir su aliento en ráfaga.
Caminar por los bosques.
Atravesar sombras azules.
Bosque canasta nido vivo.
Pisar la memoria de ciclos
y ciclos de vagabundos
que caminaron por aquí. 
Caminar por los bosques.
Oír rozar las copas al mover
el bosque su proa al viento.
Y ya en su nuevo rumbo
los dedos del sol iluminan,
entre sombras desplazadas
todo secreto disimulado,
que el bosque esconde
en sus hojas tornasoladas,
de pura memoria formadas,
y en un hondo sueño caídas.
Al vagar uno sobre todas ellas
se  siente el rumor de la vida
que el bosque nos cuenta
de los vagabundos ya idos
caminando por los bosques.

Pintura, bocetos, poema y grabado: Alfredo Benavidez Bedoya.

domingo, 21 de junio de 2015

No hagan camino al andar.


“No hagan camino al andar”. Grabado en linóleo.
Sepan los ricos y  los pobres
los muy tontos y los alegres
y los valientes como tigres
y las muy bellas y las otras
sepan todos los que oyen,
que el conocer, cura el sufrir
que invade a los hombres
al ver sus vidas sucumbir.
Entre la humildad del garabato
y la vanidosa firma y su ornato,
hay que escribir el relato,
del tiempo ido y a venir
hasta la firma y el morir.
Ése es nuestro mandato
saber, sin duda ni mentir
y a la Verdad dejar salir
de su destino de orfanato
donde la encierran hace rato
los que solamente logran aburrir.

Autor: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 16 de abril de 2015

La caía del Supremo. Aperitivo teatral.


Producciones teatrales y cinematográficas Zambomba presentan:
“La caída del Supremo”.  Aperitivo teatral.
Baja con gesto cansado el Supremo por la gran escalera que lleva al piso superior donde el Líder tiene sus aposentos y guarda sus caudales.
En ese momento irrumpen desde la zona del servicio sus dos Coroneles: el Coronel Herma y el Coronel Frodita. Los gritos de ambos perturban al Supremo en su descenso, y el Jerarca los hace callar con un chistido y un gesto enérgico. Por un segundo todo queda en suspenso hasta que el Supremo mueve la mano. Luego le ordena al Coronel Herma que se explique. El Coronel estalla en lúgubres noticias:
Herma: Hemos sido derrotados, el Ejército ha sido diezmado, la Capital arrasada, las hordas roban, violan y matan a todos¡¡¡ Mi Supremo.
Frodita agrega a los gritos: la negrada de las plantaciones se nos viene encima¡¡
Supremo: ¿Y mi esposa, la Generala, que disfrutaba del estío en la plantación, Coronel Herma?
Herma: Dicho en lengua cuartelera, se la cogieron los negros, mi Señor. Sin respeto alguno por su investidura, lo siento mucho Excelentísimo.
Supremo: ¿Y a mi hija, la infanta, la bella Máxima, Coronel Frodita?
Frodita: En la misma lengua cuartelera mi Señor, de a varios se la cogieron, Ilustrísima.
Supremo: ¡Y el sol de mis ojos, la dulce Violeta, la más pequeña, Coronel Herma?
Herma: Esclava sexual de los negros de por vida. Serenísima.
Supremo: ¿Y mis perros de colección, Coronel Frodita?
Frodita: Se los comieron a la parrilla luego de emborracharse con su bodega de enólogo. Celestísimo.
Supremo: Y la soprano italiana que nos visitaba, Coronel Herma?
Herma: A la gorda le gustaron mucho los negros y los tiene entretenidos, pero apúrese Excelencia que no hay tiempo que perder. La gorda ya no puede más¡¡¡
Frodita: Traiga algo de efectivo y la Lugger de plata para matarse si lo alcanzan.
Supremo: No esperen de mí esa bajeza¡ Quemaré la mansión y me enfrentaré a tiros.
Hermafrodita: No cuente con nosotros, nos uniremos íntimamente para correr más rápido que la multitud, o más precisamente, la turbamulta insolentada tumultuosa insurrecta roñosa y abyecta, turbamulta que nos persigue con fines penetrativos inconfesables.
Supremo: Bueno, bueno, está bien, espéreme Hermafrodita, que busco los caudales y la Lugger de plata.
Ambos Coroneles ya unidos en Hermafrodita con un abrazo definitivo, no le hacen caso y con gestos de desprecio huyen por el comedor, el Supremo sube rápido y se escucha la negrada llegar, ya completamente borracha y renovados sus bríos gracias a la ingesta de los perros de colección y las carpas del estanque.
Fin de la tragedia.
Autor de la Tragedia: Alfredo Benavidez Bedoya.
Actores:
Supremo: F. E.
Coronel Herma: B. B.
Coronel Frodita: C. M.
Vestuario: los tres actores en pijamas y pantuflas y con sombreros de dormir.
Hora: 5 de la tarde.
Escenografía: escalera reproducida en el pequeño óleo.
Camerawoman: A. C.
Dirección: L. B. C.
Autor del pequeño óleo: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 2 de abril de 2015

El Domus digital.

Pequeños óleos sobre MDF (Hay que aplicarle aceite de lino en dos manos antes de comenzar, cosa que no hice en este caso, por eso el rechupe). Medidas: 13 cm x 17 cm cada uno.
El Domus digital
Toda la vida entera
es cautiva de la luz¡
Espejos de luces.
Veloces y vivos.
Espejos de mano.
Líquidos espejos.
Dedos al piano.
De tecla en tecla.
De letra en letra.
Piano de letras.
Teclado letrado.
Suprime lo malo.
Resalta lo bueno.
Galope de dedos.
Error de roja raya.
Volver para atrás.
Publicar y editar.
Y nunca terminar.
Espejos de luces.
Veloces y vivos.
Líquidos espejos.
Espejos de mano.
Del parecer al ser.
Todo ya lo saben.
Todo lo reflejan.
Imagen tal cual.
O bien mejorada.
Memoria infinita.
Toda la vida entera
es cautiva de la luz¡
De la espejada luz
de energía fugaz,
de naturaleza feliz,
y liviana como gas.
Toda la vida entera
es cautiva de la luz¡

Poema y pequeños óleos: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 26 de marzo de 2015

Es la poesía una gran alcancía.


“Poett”. Usan la Poesía para lanzar aromas y tapar nuestros olores mierdosos.
No es la Poesía una mercancía
es la Poesía una gran alcancía
para guardarnos las monedas,
tanto las tuyas como las mías.
Para gastar al llegar las penas,
tanto las tuyas como las mías.
O al festejar al aire las melenas
al recibir en el mundo alegrías.
O al decir la verdad en poemas
sean escarcha de mañanas frías
o un pez que nada en tus venas.
Moneda poética moneda fuerte¡
Moneda que asusta a la muerte¡
Autor de los pequeños óleos y del corto poema: Alfredo Benavidez Bedoya.