lunes, 17 de octubre de 2016

La vida a pedal.


Autorretrato a partir de una fotografía tomada por la galerista Alejandra Perotti. Portada para un libro futuro. Grabado en linóleo. Medidas: 30 cm x 20 cm.
La vida a pedal.
Pedal y cadena.
A pedal y fatiga.
Rayo y manillar.
Y en equilibrio.
Dale que te dale.
Y frenando justo.
Ojo.
No vaya a pasar
que se nos caiga
el cubo de cristal
donde viaja atenta
la fe que alimenta
la fuerza del pedal.
Y ya sin pedalear
la vida que se deja
y se la lleva el otro.
Otro pedaleando
a puro pedal y fibra
sobrealimentado
de vidas perdidas
halladas a su paso.
Vidas queriendo
seguir con el viaje.
Pero.
La misma esperanza
es un peso que agobia.
Y para el otro también
el acumularla lo cansa
y el pedal ya no gira
y la vida se le termina
y la fe por fin se libera.
Grabado y poema: Alfredo Benavidez Bedoya.


lunes, 26 de septiembre de 2016

Poema para piano.


Poema para piano
para piano piano
no piano pianola
para piano piano.
Con ambas manos
o a cuatro manos.
Siempre a mano,
o a contramano,
o con el hermano,
pero con la mano.
Sean las propias
o sean las ajenas,
de a cinco dedos
por cada mano.
Sin contar a Fulano
que no tiene cinco
sino que tiene seis
en ambas manos.
Y los pies?
En los pedales.
Donde si no?
Sosteniendo, resonando,
dando color a las pasiones.
Escritas a mano
y tocadas a mano
en el piano de Fulano.
Pasiones de todo tipo
casi todas indecentes
o imposibles o raras
pero todas apianadas.
Un perfecto escondite,
la hoja pentagramada.
Pues la nota musical
es una copa para todo
lo que beber se pueda.
Y la música es una bebida
que embriaga y fascina
al que goza de la vida.
Gozar y hacer gozar
pero sin poder escribir
en propio pentagrama
el sentido de la misma.

Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya

jueves, 22 de septiembre de 2016

Va a tener que amainar el viento


Va a tener que amainar el viento
y va la luna a tener que festejar
va a borrar el árbol su sombra
y va a dejar de bailar la lluvia.
Van a oírse a las nubes pasar
sonando como medusas lerdas
al navegar su blanco velamen
sobre la tierra por fin satisfecha.
El ave trazará un dibujo al volar
por impulso del deseo de fuga.
Y al sumarse todos sus vuelos
el cielo en ellos fijará su mapa.
En ese mapa repartirá la dicha
entre los que huyen del tiempo
calculado por el insomne Sol.
Por eso el viento debe amainar
y la luna festejar y la lluvia dejar
de bailar y oír a las nubes pasar
y ver al árbol borrar su sombra
al haber escapado todos del Sol
reloj motor del tiempo que fluye.
Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

miércoles, 31 de agosto de 2016

“El Rey está celoso porque el joven Conde le anda rondando las princesas”.


“El Rey está celoso porque el joven Conde le anda rondando las princesas”.
La poesía es una forma de la hipnosis, una forma poco eficaz de la hipnosis. Dentro de las artes de la fascinación, la poesía tiene un poder limitado y es incluso usada por otras artes hipnóticas para la realización de sus deseos. Es usada por ejemplo por el amor para poder manifestarse con delicada elocuencia. Por el amor, esa suprema hipnosis que junto al odio, sugestionan al hombre y a la mujer anulando su voluntad o empujándolos a los logros o desastres menos esperados.
En el amor, la poesía, la música y los vicios espirituosos, han siempre aturdido las consciencias para que nuestra querida bestia, salga un poco a disfrutar con la compañía de su agrado. También en la guerra y en el lamento fúnebre, la poesía, los himnos, la música, la fanfarria y las plegarias son imanes que atraen nuestro dolor y nuestro miedo, liberando el pesar que produce la antigua angustia, la que aún no tiene nombre en la poesía.
La poesía oxida.
Oxida la voz
que la recita
sin su pájaro.
La poesía endulza.
La noche tibia
el alba descalzo
y la tarde contigo.
Grabado y verso: Alfredo Benavidez bedoya.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Todo artista finge


Murciélago de tinta china. Pulpo de tinta china. Dibujos a pincel con tinta china sobre papel de acuarela. 2016.
Todo artista finge
Finge uno escribir
odas inmortales,
que ni el viento
tomaría por tales.

Finge otro pintar
la vida del natural
de manera sin par,
cuando ni el pájaro
la tomaría como tal.

Finge otro cantar
del agua su rumor
de las aves el piar.
El nocturno ulular
del loco temporal.
Pero a su cantar
el mundo sensorial,
cosmos primordial,
nunca lo escuchará
por sordera lunar
desdén existencial
o por no poderlo
al canto distinguir

Todo artista finge
Sólo sus semejantes,
hoy y desde antes,
fingen aplaudir
mientras el artista
finge por fingir
fingiendo crear,
y todos los demás
fingiendo gozar,
aplauden y demás,
con lo que finge
el artista al imaginar.
Dibujos y verso: Alfredo Benavidez Bedoya

miércoles, 10 de agosto de 2016

Cómo detener al tiempo en su carrera?


La espera. Década de 1980. Grabado en linóleo.

Cómo detener al tiempo en su carrera?
Y cómo poder sin él alcanzar la llegada?

Cómo perdonar tanta crueldad que hubo?
Y cómo, cuando se pedía piedad no hubo?

Porqué temer el bramar de la tormenta?
Si sereno al justo el morir no impacienta.

Para qué acumular y llenar la despensa?
Si frugal bien se goza y también se piensa.

Cómo almacenar el placer derramado?
Y cómo extirparle el tedio a lo amado?

Qué sentirá el gran árbol para abrir sus flores?
Qué intención tendrá el agua del mar agitado?
Qué voluntad tendrá el viento que la mueve?
Qué deseo tendrá la nube para dejarse llevar?
Y qué sabrán del mundo las aves migradoras?

Cómo detener al tiempo en su carrera?
Y cómo poder sin él alcanzar la llegada?

Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

miércoles, 13 de abril de 2016

Voy a la Muerte con un metro decimal.


“La Muerte”. Grabado en linóleo.
Ilustración para Horacio Quiroga. El zorro rojo.
Voy a la Muerte con un metro decimal
voy a medirla sin permiso ni autorizar
para medirle entero el vértigo cenital
para saber adónde estar y ya quedar.
Ella una sola dimensión puede tener
es la Muerte intemporal si la Nada es
el tiempo es la dimensión natal del ser.
No tiene altura como tampoco anchura,
ni tiene el ancho de un cósmico costillar
ni tampoco el alto del gigante primordial.
Sólo una línea larga sin tiempo para estar
la que por eso nunca más se podrá dejar
porque para dejar, tiempo hay que tener.
Al ya no haber ningún escape sentimental
sólo se Es en la forma fija y en la recta final.
Pero sin Tiempo, nada durará la eternidad
y la Nada en el Ser se volverá a entretener.
Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.