lunes, 10 de abril de 2017

El dolor espeso.


El viejo arbusto
en la costa del río
torcido y peinado
por el rigor sudeste.

El dolor espeso
y sin contornos
sobre la mesa
bajo el mantel
arrugado y sucio.

El viejo arbusto
que nos muestra
las inclemencias
que le retuercen
las gruesas ramas.

El dolor espeso
que late ardiente
como el chocolate
al horno fundido
de la casa vacía.

El viejo arbusto
en la costa del río
torcido y peinado
por el rigor sudeste.


Acuarela, matriz de linóleo tallada y poema: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 16 de marzo de 2017

De últimas.



De últimas
tenemos el carnaval
el fútbol y el pororó
el chisme y el tereré
y con mi pasión carnal
a escondidas te amaré.
De últimas
queda hipotecar
vender o estafar
ser desleal sin par.
De últimas
queda el semáforo
o recoger el cartón
o queda el rojo farol
o la pequeña pensión.
De últimas
queda el hospicio
la cárcel o el vicio
y vivir a su servicio.
De últimas
se puede perdonar
y volverse a amar
o dejarse de amar
y poder descansar.
De últimas
Podemos comenzar
otra vez a fracasar
iluminando el sentir
que alborota el vivir
y le da color al morir.
Porque las últimas
las ilustres últimas
no tardan en llegar.
Poema y acuarela: Alfredo Benavidez Bedoya.

viernes, 3 de febrero de 2017

Sin dientes en el Brasil.


Sin dientes en el Brasil.
Fue conmovedor
el día en que perdí
todo mi comedor
buceando en Paraty.
Dentado me sumergí
en el mar encantador.
Las dentaduras perdí
en el mar multicolor.
Y fue una barracuda
que puso en su boca
mi bella dentadura,
y sin dientes aparecí
bajo el sol abrasador.
Sin dientes en el Brasil
se come de mal humor.
Sin dientes en el Brasil
se habla como bebedor.
Sin dientes en el Brasil
se silba en FA menor.
Sin dientes en el Brasil
se fracasa en el amor.
Sin dientes en el Brasil
se ronca al por mayor.
Sin dientes en el Brasil
se ríe pero con pudor.
Sin dientes en el Brasil.
Fue conmovedor
el día en que perdí
todo mi comedor
buceando en Paraty.
Foto y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

Me voy al Brasil veinte días o tal vez más. A Bombinhas. La foto que acompaña el poema es de hace mucho y es en Bombinhas, no en Paraty. Para despedirme les dejo este poema que manifiesta uno de esos miedos que pueblan nuestro rico mundo interior. No perdí mis dentaduras ni me apetecería hacerlo pero vaya a saber si no me pasa esta vez. Hasta pronto y ya subiré algunas fotos discretas. BB

miércoles, 11 de enero de 2017

Ya de llegada.


Ya de llegada.

Llegué a lugares
tras mucho luchar
donde no había nada.

Llegué a querer
tras mucho llorar
amores similares.

Llegué a olvidar
tras mucho sufrir
a mis amigos.

Llegué al ocaso
tras mucho esperar
de mis enemigos.

Llegué a soñar
tras mucho imaginar
en aquello imposible.

Llegué a crear
tras mucho trabajar
lo que me fue posible.

Dibujo y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

viernes, 30 de diciembre de 2016

“El marino iza la vela y su hijo el barrilete”

“El marino iza la vela y su hijo el barrilete”. Teoría sobre la línea.
Lo mejor del Arte
se hace con el
ojo imaginario.
Cuando lagrimea
el ojo imaginario.
Lo mejor del Arte
es el hacerlo.
Ni es el verlo
ni el venderlo.
Primero hacerlo
para luego verlo
para sólo tal vez
poder venderlo.
Hacer arte propio
es mejor que ver
el que hace otro.
Y ver arte de otro
es mejor que salir
a vender el propio.
Lo mejor del arte
es el practicarlo.
Disciplinadamente
pero desobediente
a la regla obligada
y un fiel obediente
al ojo imaginario.
Ver el arte del otro
ver que no necesita
corrección alguna
es signo de maestría
para los disciplinarios.
Es señal de obviedad
para el desobediente
a las reglas cumplidas
más allá de la rutina.
Lo mejor del Arte
se hace con el
ojo imaginario.
Cuando lagrimea
el ojo imaginario.

Grabado y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Los faros borrachos del Estrecho de Magallanes


"Los faros borrachos del Estrecho de Magallanes".
Los faros borrachos del Estrecho de Magallanes
iluminan con sus luces y bailan como chamanes
y lo hacen desde el tiempo de los indios yaganes
faros como los enormes falos de los patagones
chupan el ron de barriles que flotan haraganes.

Los faros borrachos hunden barcos de ultramar
una fiesta farolera es el Estrecho de Magallanes
beben su licor de ron bailando la rumba austral
Iluminando a los glaciares, montañas  y volcanes
Iluminando por seguro un rumbo que será fatal.

Al señalar errado hunden más que los huracanes
El Estrecho borracho es el terror de los capitanes
Que navegan llevando el trago de los borrachos
Desde el Norte al Sur y de Occidente al Oriente.
Pero al navegar por el Estrecho de Magallanes
los faros se hunden a beber como cormoranes.
Dibujos a la Carta.
Dibujo al grafito sobre Carta Náutica. Edición de 1933. Cartógrafo: P. Guardia.

Medidas: 34 cm x 30 cm. Autor: Alfredo Benavidez Bedoya. 2016.

martes, 8 de noviembre de 2016

Retrato de uno y del otro.


Retrato de uno y del otro.
Uno luce lo propio
por poco que sea.
Como si fuera
lo que le falta
a quién desea.

Uno desea a quién
por poco que tenga
sabe lucirnos lo suyo
como si fuera de uno.

Y lo de uno y lo del otro,
sólo saben ser nosotros
si disfrutan entre ambos
sin necesitar de los otros.

Uno también disimula.
El detalle que no suma.
El recuerdo que abruma.
Y la culpa que acumula.

Pero ambos insistentes
luciendo y disimulando
van creando parientes
y se siguen hermanando.

Inevitable tendencia
a la descendencia
Inevitable tendencia
a la trascendencia.

Foto y verso: Alfredo Benavidez Bedoya.