miércoles, 26 de julio de 2017

El dolor expira

El dolor expira
al compás nuestro.
El dolor vive en el pecho
en el sótano del pecho
y mira hacia dentro suyo.
El dolor a veces duerme
y se achica y no se siente.
Al dolor el doler le cansa
por eso se duerme pero,
al despertar duele mucho.
Duele mucho
al aparecerse de pronto,
al saber que sigue dentro
y que no se va.
Que sólo duerme.
Y al despertar a su tamaño
duele y empieza a expirar
al compás nuestro.
El placer aspira
al compás nuestro
vive en todo el cuerpo
pero mira hacia afuera
al asomarse al balcón
y al aceptar lo ofrecido.
Al placer le gusta gozar
y no quiere parar nunca
siempre desea algo más
se vuelve dolor al desear
solamente gozar al vivir.
Disfrutar sin dolor es vano.
Uno lo denomina al otro
juntos expiran y aspiran.
El placer aspira
El dolor expira
al compás nuestro.
Dibujo sobre hoja escolar y poema: Alfredo Benavidez Bedoya

miércoles, 19 de julio de 2017

El peso de los sueños.


El peso de los sueños.
Dibujo sobre Papel Schoeller Durex.

Es el peso de los sueños
contrapeso de la oscuridad
el principio motor del saber.
Es peso difícil de soportar
y es llevado por pocos
inestables equilibrados.

Sus sombras se aparean
y los sueños multiplican
las formas encadenadas.
La ronda combinatoria
permite la generación
infinita y sorprendente
del Océano imaginario.
En Él, nada la Especie.

Dibujo y verso: Alfredo Benavidez Bedoya

lunes, 29 de mayo de 2017

Informe del Oriente Medio.


Informe del Oriente Medio.
Mahoma no usaba peluca porque tenía turbante
el francés usaba peluca como si fuera un turbante 
el inglés mataba turbantes para tener carburantes
con pelucas o turbantes están furiosos los de antes
esos habitantes de culturas y tiempos tan distantes
es la guerra del carburante, no desean ser amantes.
Autor del Informe y del dibujo: Alfredo Benavidez Bedoya
(Segunda versión)

domingo, 14 de mayo de 2017

Que vos no estés


Que vos no estés
no me importa
si estoy con vos.

Cuando vos no estás
el sol derrite su miel
y la luna llora detrás.

Que vos no estés
me alarga la cama
y mi placer ya no es.

Cuando vos no estás
llueven los lamentos
y el rayo ríe además.

Que vos no estés
deprime la tarde
y vacía los cafés.

Cuando vos no estás
mi pecho retumba
y marca el compás.

Que vos no estés
enciende la noche
y se ve del través.

Cuando vos no estás
el perro se inquieta
y adivina que llegarás.

Que vos no estés
hace caer el ave
y se ahoga el pez.

Cuando vos no estás
la noche me habla
del pecado quizás.

Que vos no estés
duele como al picar
el descalzo ciempiés.

Cuando vos no estás
es peor todavía a
que vos no estés.


Foto y poema: Alfredo Benavidez Bedoya.

martes, 18 de abril de 2017

El mono ríe y ríe.


El mono ríe y ríe.
El perro lo juega
arrastra y muerde.
El mono aparenta
estar viviendo feliz.
El perro con ánimo
lo vive al moverlo.
El mono ríe y ríe.
El perro al mono
lo protagoniza de
presa hijo madre.
El mono ríe y ríe.
Se ríe al saber
que al ser otro
que lo imagina
no puede morir.
Parásito del vivo.
Por eso ríe y ríe.

Dibujo y poema: Alfredo Benavidez Bedoya.

lunes, 10 de abril de 2017

El dolor espeso.


El viejo arbusto
en la costa del río
torcido y peinado
por el rigor sudeste.

El dolor espeso
y sin contornos
sobre la mesa
bajo el mantel
arrugado y sucio.

El viejo arbusto
que nos muestra
las inclemencias
que le retuercen
las gruesas ramas.

El dolor espeso
que late ardiente
como el chocolate
al horno fundido
de la casa vacía.

El viejo arbusto
en la costa del río
torcido y peinado
por el rigor sudeste.


Acuarela, matriz de linóleo tallada y poema: Alfredo Benavidez Bedoya.

jueves, 16 de marzo de 2017

De últimas.



De últimas
tenemos el carnaval
el fútbol y el pororó
el chisme y el tereré
y con mi pasión carnal
a escondidas te amaré.
De últimas
queda hipotecar
vender o estafar
ser desleal sin par.
De últimas
queda el semáforo
o recoger el cartón
o queda el rojo farol
o la pequeña pensión.
De últimas
queda el hospicio
la cárcel o el vicio
y vivir a su servicio.
De últimas
se puede perdonar
y volverse a amar
o dejarse de amar
y poder descansar.
De últimas
Podemos comenzar
otra vez a fracasar
iluminando el sentir
que alborota el vivir
y le da color al morir.
Porque las últimas
las ilustres últimas
no tardan en llegar.
Poema y acuarela: Alfredo Benavidez Bedoya.